Desde hace 15 años, Vivian Gregory se dedica dar terapias para dejar de fumar sin sufrir. “Es una terapia que diseñamos mi ex esposo y yo, gracias a la cual me di cuenta que lo mío, lo mío, es ayudar a la gente a enriquecer su vida y ganar en autoestima al vencer la adicción. Ver cómo cambian en cuestión de pocas semanas es glorioso para mí”.

Vivian encontró el sentido de vida que tanto anhelaba ayudando a la gente a dejar de fumar.

 

Fue justo promoviendo esta terapia –a través de una campaña de volanteo– que Vivian conoció a Lupita, su ahora socia. “Cuando ella vio el volante pidió una cita conmigo para ofrecerme el Omega 3 de Usana. Me demostró que es el único del mercado en México que no contiene mercurio ni plomo. Luego me llevó al corporativo y lo que sucedió ahí me cambió la vida”.

¿Por qué Omega 3? “Porque es anti-inflamatorio y una especie de ‘serenador’ del organismo. Cuando se está dejando una adicción, hay mucha liberación de adrenalina porque la gente está nerviosa, ansiosa, angustiada, entonces el Omega 3 ayuda a calmar esos síntomas”.

ADIÓS, FIBROMIALGIA
Desde hacía un tiempo, Vivian padecía los dolores de la fibromialgia. “Me dolía desde la punta del pelo hasta la punta de los pies, ¡me dolía hasta que me vieran!”, nos cuenta.

Durante esa visita al corporativo de Usana, Lupita le presentó a una mujer que había tenido la misma enfermedad. “Pero la fibromialgia no se quita”, espetó Vivian. “Con los nutracéuticos de Usana sí”, la corrigió su amiga. “Pero antes te recomiendo algo”, agregó Lupita, “escribe cómo te sientes porque se te va a olvidar”.

“Obviamente no le creí”, confiesa Vivian, “pero después de un tiempo, ¡¡se me olvidó!!, se me olvidó totalmente”.

Para curarse de la fibromialgia, Vivian consumió Cellsentials (vitaminas, antioxidantes y minerales), Proflavanol, Coquinone, Biomega y Magnecal.

 

MISIÓN DE VIDA + VISIÓN DE NEGOCIOS
A sus 65 años (que presume con orgullo), Vivian ha logrado combinar su misión de vida (ayudar a la gente a dejar de fumar) con una visión de negocios que le da paz y tranquilidad al mirar hacia el futuro.

“La terapia que doy es una maravilla, bastan tres sesiones para que la persona deje de fumar. No hay síntomas de abstinencia, no se sube de peso; no es hipnosis, no son medicamentos y no es reemplazo de nicotina, es decir, no son parches, no es cigarro eléctrico, no son chicles. Y es una terapia propietaria, nadie más la da”, explica Gregory.

En cuanto al negocio, asegura que primero estaba reacia, pues las redes de mercadeo no eran su sistema de trabajo favorito. “Sin embargo, rápidamente me di cuenta que Usana realmente no es una red de ventas, sino una red de consumo, que es diferente. Tú te puedes inscribir como distribuidor o como cliente preferente, la diferencia es que si la gente a la que le compartes tu estilo de vida se registra también, empiezas a ganar dinero de sus movimientos”.

“Vamos a ser realistas”, expresa cálida pero firme, “a los 60 años que me divorcié, ¿quién me iba a dar trabajo? Usana es un negocio que puedes iniciar con una inversión inferior a un bote tamales, ¡y no te va a dejar lo mismo! Realmente es una opción que recomiendo explorar si quieres tener libertad financiera… Porque tu negocio te puede gustar mucho ahorita, ¿pero te ves haciéndolo dentro de 10 o 20 años? ¿Qué va a pasar cuando ya no quieras o ya no puedas trabajar? ¿De qué vas a vivir?”.

“Usana entró a mi vida a través de su Omega 3, que recomiendo a mis pacientes de tabaquismo, y acabó convirtiéndose en mi pasión, mi sanación y mi fuente de ingresos”.- Vivian Gregory

 

UNA NUEVA VIDA
La Vivian que vemos hoy, madre de tres peluditas caninas y una felina, es inteligente, entusiasta, segura… “echada pa’ delante”, como decimos a veces. “Ha sido un proceso”, admite, “a mí me educaron para casarme y ser buena esposa, y al final me divorcié –después de 27 años de matrimonio– y nunca quise hijos… En la secundaria decían que era como ‘Rubí’, la de la telenovela”, nos platica risueña.

“Una debe ver por sí misma”, agrega reflexiva. “Y eso es lo que me gusta mucho de esta empresa, que no sólo tiene la parte científica bien cimentada, sino que te permite heredar el negocio. Conozco historias de hijos que al morir se lo dejan a sus padres y viceversa, y con eso se ayudan o se mantienen. Sí, es cierto que no te haces rico de la noche a la mañana, pero es un ingreso que te permite no trabajar, ya sea porque no puedas o no quieras. A mí me ofrecieron hacer esto hace 25 años y no entendí; hoy que lo hago me da mucha paz, me siento feliz, llena de energía y vitalidad”.

De acuerdo con Vivian, los productos de Usana son ideales tanto para ‘gente normal’ (con necesidades promedio) como para deportistas de alto rendimiento. “Son los únicos permitidos en México porque no representan un problema a la hora del anti-doping”.